Cuando el mar embelesa y cautiva mi razón ,
con su figura inmensa y ondulante,
profunda y eterna, traviesa y distante ,
azul, extenso, arcano y majestuoso ,
no tengo dimension de ese tiempo mío,
olvido propósito , urgrncia y función .
¡Qué terrible, mar querido amado!
me llevas contigo fecundo y fantástico,
meciéndome en ilusiones míticas y oniricas,
y me pierdo en tu entraña vital,
siguiendo el ritmo sempiterno de tu esencía,
hacedor de vida , misterio extasiado,
me alejas , inconsciente , de juanita ,maría , carmen...
mujeres del pueblo mío , diosas populares,
constructoras de lares y esperanzas sociales.
difusas quedan sus blancas imágenes
plagiadas de cohortes angelicales de ostentosos
amarillos, silentes y retumbantes templos,
con extraños y góticos cánticos,
alineados de mi pobreza cotidiana,
de mi realidad social y de clase postergada.
Sólo una gaviota blanca , como ellas,
me vuelve retraída y lúcida al recuerdo doliente,
de la proletaria compañera que dedica,
con ahinco y pasión con desesperanza obrera,
desgrana automática y amarga ,tu riqueza universal...
tu indicador productivo , tu valor transaccional.
enlatada así , su tiempo y tu vida y su vida
y la de él y la de ellos y viaja y transita así...global
y económica , siendo sacro indicador de un progreso
del que no sabe...del que no ve...del que no siente...
porque cada vez más que siempre mar...se te vende...
nos venden...
son su tiempo y su dolor , su pasión y su angustia,
su noche y su mañana , con su escuálida esperanza...
las que se van , con certificación de calidad,
con ellas, enlatadas, etiquetadas , al mundo nuestro,
sin reclamo, ni fallos ni desesperanzas estructurales.
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